
Diferencias clave entre los créditos agropecuarios y urbanos enColombia
Bogotá D.C., febrero de 2025. Durante el tercer trimestre de 2024, el Producto Interno
Bruto (PIB) real creció 2,0% con respecto al mismo trimestre de 2023, apalancado
especialmente por el sector agro, que aportó la mitad de este crecimiento. Esto es
muestra de la relevancia del campo en Colombia, por lo que resulta indispensable generar
estrategias para continuar impulsando su desarrollo.
Una de las acciones que potencian el crecimiento económico del sector agropecuario son
los créditos a los productores, los cuales tienen características y desafíos que los
diferencian de los créditos urbanos, adaptándose a la dinámica específica de los sectores
rurales.
Y es que los principales desafíos en esta área es la percepción de muchos productores que
creen que les es imposible acceder a créditos, debido a la falta de ingresos fijos o la
informalidad de su actividad. No obstante, es importante aclarar que sí existen opciones
de financiamiento diseñadas específicamente para ellos y que tienen en cuenta las
particularidades del sector.
Rodrigo Duque, director de Agro y Micro de Fincomercio, señala “que los créditos para el
sector agropecuario requieren un análisis más detallado y flexible debido a las variaciones
en los ingresos y los riesgos asociados a la producción agrícola y pecuaria”.
En términos generales, en el crédito urbano los solicitantes suelen contar con un flujo de
ingresos constante, como empleados o pensionados, lo que facilita la validación de su
capacidad de pago mediante documentos como certificados de ingresos y egresos, estados
financieros o declaraciones de renta.
En cambio, el sector agropecuario enfrenta una realidad diferente, ya que los ingresos de
los productores no son fijos ni mensuales, debido a los ciclos de cosechas y la variabilidad
en la producción ganadera. “En el agro, los flujos de caja son muy distintos. Por ejemplo,
un productor de café puede recibir ingresos semestrales, dependiendo de la cosecha,
mientras que un ganadero de engorde debe esperar meses para vender sus animales. Esto
requiere diseñar productos financieros con plazos y amortizaciones que se ajusten a la
realidad del productor agropecuario”, explicó Duque.
Además, los créditos agropecuarios de los urbanos son los riesgos asociados al sector.
Mientras que en las ciudades los riesgos son más predecibles, en el campo influyen
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factores como el clima, las plagas, las enfermedades y factores económicos
internacionales, como la fluctuación del dólar, que afectan directamente los precios de
exportación de productos como el café.
Por esta razón, los créditos agropecuarios cuentan con analistas expertos para diseñar
opciones oportunas y personalizables, adaptándose no sólo a la capacidad de pago del
productor, sino también a sus necesidades específicas.
Además, existen entidades como Finagro, un banco de desarrollo especializado en el
sector agropecuario, que otorga financiación a las entidades financieras de primer piso,
como cooperativas y bancos, que a su vez prestan ese dinero a los productores del campo.
“Este esquema permite que los productores agropecuarios accedan a créditos con tasas de
interés más bajas, lo que hace posible que sus proyectos sean más viables y sostenibles. Lo
que hace que el crédito sea más accesible y ajustado a las necesidades del productor”,
explicó Duque.
Por lo anterior, Duque señala que “es fundamental que los productores rurales no se auto
excluyan y busquen la orientación adecuada para acceder a estos beneficios, que pueden
ser claves para el crecimiento de sus unidades productivas”.
El papel de Fincomercio en el sector agropecuario
Como cooperativa de crédito, Fincomercio ofrece productos financieros diseñados
especialmente para atender las necesidades del sector agropecuario, tomando en cuenta
la estacionalidad de los ingresos y los riesgos asociados a la producción. Para ello, la
entidad trabaja estrechamente con asociaciones de productores, lo que les permite
conocer de manera más cercana las necesidades de los agricultores y ganaderos, y
brindarles no solo financiamiento, sino también acompañamiento técnico.
“Nos enfocamos en apoyar a los productores agropecuarios con productos financieros que
no solo sean suficientes y oportunos, sino también diseñados de acuerdo con los ciclos de
producción. Nuestro compromiso va más allá de otorgar créditos; buscamos ser un aliado
estratégico para el crecimiento del sector agropecuario en Colombia”, concluyó Duque.
De esta manera, Fincomercio, continúa trabajando para ofrecer soluciones financieras a
medida que fomenten la inclusión y el progreso de los productores rurales, contribuyendo
al fortalecimiento de la despensa alimentaria del país.
Mayores informes en: www.fincomercio.com